Todo lo que me habría gustado saber sobre finanzas personales antes
Lecciones de dinero que aprendí tarde (pero a tiempo)
¡Hola! Soy Mercedes, creadora de Desde Cero.
Cada semana comparto de forma honesta mi evolución personal y profesional mientras construyo mi camino como freelance y nómada digital.
Si este tipo de contenido resuena contigo, te invito a suscribirte para no perderte las próximas ediciones:
Cuando trabajas por tu cuenta, aprender sobre finanzas personales es una obligación. Ya no dispones de una nómina segura el día 1 de cada mes, no hay finiquito si te despiden y si no gestionas bien tu dinero, es muy fácil caer en el bucle de “gano más, pero siempre estoy igual”.
Por eso, hoy quiero compartirte algunas de las cosas que me habría encantado saber sobre finanzas personales antes.
1. Crear un fondo de emergencia que me dé tranquilidad
En esto nunca he sido una cabra loca. Desde que empecé a trabajar siempre he conseguido ahorrar (a veces más, a veces menos). Gracias a eso he podido hacer cambios importantes en mi vida: pagarme un máster, dejar un trabajo que me quemaba, tomarme unos meses para mí o lanzarme a emprender. Ahorrar me ha permitido todo eso. Y cuando trabajas por tu cuenta, tener un fondo de emergencia es básico. En mi caso, con 6 meses de gastos me siento tranquila.
2. Tener una cuenta remunerada
Aunque no dé una fortuna, es mejor que nada. Y si tu banco no te ofrece una, cambia de banco. Más aún viviendo en tiempos de inflación. A mí me da mucha tranquilidad saber que parte de mis ahorros va creciendo sola, aunque sea poquito a poquito.
3. Invertir en fondos indexados para que el dinero trabaje solo
Los fondos indexados rinden más que una cuenta remunerada y son perfectos para construir una “bola de nieve” a largo plazo. Desde que los descubrí, siempre he aportado alrededor del 10% de mi salario con el objetivo de construir algo a futuro y no depender al 100% de la pensión pública, que tal y como van las cosas en España… Veremos. De hecho, en Argentina ya estoy viendo a mucha gente que sigue trabajando incluso jubilada.
4. La deuda no es mala si sabes para qué usarla
En España tenemos un trauma con la burbuja del 2008 y nos han dejado el mantra de que deuda = peligro. Pero la deuda no es mala si la utilizas bien.
Gracias a un préstamo pude comprar una casa, luego venderla y recuperar la inversión. Incluso pienso que, si algún día me quemara del trabajo y necesitara parar para reinventarme, no vería mal pedir un préstamo para invertir en un proyecto propio.
Además, quitarte una deuda te quita el miedo a endeudarte. Cuando haces el último pago y ves que no era para tanto, cambia tu mentalidad.
5. Empezar a invertir en inmuebles cuanto antes
Ojalá alguien me hubiera explicado antes cómo funciona la inversión inmobiliaria. Probablemente habría hecho un esfuerzo extra para comprar un piso, aunque fuese pequeño, y ponerlo en alquiler. Un activo que te genera renta pasiva es una puerta hacia la libertad.
Pero bueno, nunca es tarde. Lo importante es empezar a informarse y moverse.
6. Aprender a ganar dinero por mi cuenta
Muchísima gente tiene dificultades económicas porque pasa toda su vida trabajando para otros. Nos enseñan a ser empleados: estudias algo y acabas trabajando para el negocio de otro. Y mientras tanto, tu propio negocio nunca empieza.
Aunque mis primeros proyectos no salieron como esperaba, intentarlo fue lo que hizo que empezara a girar la rueda. Cuando ganas tu primer dinero por cuenta propia, ya no vuelves atrás. Empiezas a ver oportunidades y a imaginar tu vida sin depender de una empresa.
7. La inversión más importante es la que haces en ti mismo
Siempre que he hecho un cambio profesional, he invertido en mí: formación, cursos, mentorías… Lo que necesitara en ese momento. Formarse es la única inversión garantizada.
8. La libertad financiera depende más de la abundancia que de la escasez
Nos han vendido que la clave es gastar menos. Y sí, ayuda. Pero lo que de verdad mueve la aguja es ganar más.
No vas a lograr la libertad financiera por dejar de tomar café o por no viajar.
La clave es generar más ingresos y hacer que ese dinero trabaje para ti.
Como dice Padre rico, padre pobre: No te preguntes “no puedo permitírmelo”, pregúntate “¿qué tendría que hacer para permitírmelo?”
En resumidas cuentas, no hace falta saberlo todo ni hacer todo perfecto desde el día uno. Pero sí conviene ir dando pasos: crear tu fondo, pensar en el futuro, entender cómo se mueve el dinero…
¿Hay algo de esta lista que ya estés aplicando? ¿O algo que tú habrías añadido? Te leo en los comentarios 👇
Recomendaciones de la semana
Lo que he escuchado
El otro día compartí por aquí mi Spotify Wrapped, y si tienes curiosidad por saber qué canciones o artistas me han tenido obsesionada este 2025, aquí te dejo la lista.
Además, aprovechando que el 8 de diciembre fue festivo también aquí en Argentina, el día anterior fuimos a ver en directo a Babasónicos. No salen en mi Wrapped, pero han sido sin duda una banda sonora constante en las últimas semanas.
¡Nos leemos en la próxima edición! 👀
Si te ha gustado este contenido, deja un corazoncito abajo ❤️
Y si tienes alguna duda, curiosidad o recomendación no dudes en dejar un comentario o enviarme un mensaje, ¡estaré encantada de responderte!


muy importante el último punto, de abundancia a escasez, y para eso también cambiar la mentalidad de tieso a abundancia
Muy buen post, Mercedes. Gracias por compartir tus aprendizajes. En concreto, los puntos 6 y 7 resuenan mucho conmigo.